A un mes del alto el fuego, la ONU alerta que el acceso a comida, combustible y refugio sigue siendo crítico mientras Israel mantiene cerrados los pasos del norte.
Un mes después del alto el fuego, la población de Gaza sigue enfrentando una crisis alimentaria extrema: los alimentos que entran al territorio representan solo la mitad de lo mínimo necesario para sobrevivir, advirtió este martes el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Desde el fin de los bombardeos masivos, el organismo de la ONU ha logrado ingresar 20.000 toneladas de comida, pero el objetivo humanitario real es el doble.
“El invierno se acerca y la gente sigue sufriendo por el hambre. Las necesidades son abrumadoras. Hemos dado algunos pasos, pero no los suficientes”, declaró la portavoz del PMA, Abeer Etefa.
Rutas cerradas, ayuda bloqueada
Israel mantiene abiertos solo dos pasos fronterizos en el sur de la Franja, obligando a todos los convoyes de ayuda a recorrer una ruta lenta, riesgosa y colapsada. El norte —zona donde ya se había declarado hambruna en agosto— continúa prácticamente incomunicado.
La Oficina de Coordinación Humanitaria (OCHA) alertó que más del 60% de la población cocina quemando basura y residuos por falta de gas y combustible, lo que representa un riesgo sanitario adicional.
Los precios en mercados locales son inaccesibles para la mayoría. La dieta de miles de familias se reduce a cereales, legumbres y productos secos, sin acceso real a proteínas o alimentos frescos.
“La carne, los huevos, las verduras y las frutas se consumen casi nada”, detalló Etefa.

Invierno, desplazamiento y hambre
Gran parte de la población que había huido del norte hacia el sur vive ahora en tiendas de campaña, sin servicios básicos ni alimento suficiente.
Manar, madre de cuatro, vive en una escuela convertida en refugio:
“Perdimos la casa, la ropa, la comida. Mis hijos ya no tienen pijamas abrigados ni mantas. Antes teníamos todo, ahora no tenemos nada. El invierno se acerca y estamos por debajo de cero”.
Miles de familias que regresaron a sus hogares tras el alto el fuego los encontraron destruidos.
Riesgos mortales en las rutas de ayuda
Además de la destrucción, explosivos sin detonar, bloqueos y escombros impiden el paso de camiones pesados.
“Necesitamos que se abran todos los pasos fronterizos, especialmente los del norte, y acceso a rutas clave”, exigió el PMA.
La agencia busca alimentar a 1,6 millones de personas en los próximos meses, pero advierte que no podrá hacerlo sin más financiamiento internacional y sin acceso humanitario pleno.
Mientras se discute una fuerza internacional
El Secretario General de la ONU confirmó este martes en Doha que los miembros del Consejo de Seguridad ya están discutiendo el borrador presentado por Estados Unidos para crear una fuerza internacional en Gaza, lo que demuestra que, pese al alto el fuego, la situación humanitaria no se ha estabilizado. Mientras tanto, la población gazatí resiste entre el hambre, el frío y el colapso sanitario, sobreviviendo con la mitad de lo que necesita para vivir.

