La Comisión Nacional de los Derechos Humanos exige reparación integral, atención psicológica y vigilancia estricta del cumplimiento de la recomendación emitida a la Secretaría de Marina.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) confirmó, mediante la Recomendación 198VG/2025, que siete personas fueron víctimas de tortura y de violaciones graves a sus derechos humanos, atribuibles a elementos de la Secretaría de Marina (Semar) durante operativos realizados en Veracruz en 2011.
El organismo solicitó a la Semar reparar integralmente el daño, otorgar compensación conforme a la Ley General de Víctimas, y garantizar atención psicológica o psiquiátrica a cada una de las personas afectadas. Asimismo, pidió designar a una persona servidora pública de alto nivel para dar seguimiento al cumplimiento de la recomendación.

Una historia que salió a la luz años después
El caso comenzó a ser documentado formalmente el 9 de julio de 2019, cuando la CNDH recibió una queja sobre una de las víctimas, privada de la libertad en el Centro Federal de Readaptación Social No. 11 (CEFERESO 11), quien permanecía sin sentencia y había sido objeto de tortura física tras su detención en 2011.
De acuerdo con su testimonio, fue detenido por personal de la Marina el 5 de octubre de 2011 y presentado ante el Ministerio Público Federal dos días después, periodo durante el cual sufrió agresiones físicas y tratos crueles.
La situación se agravó cuando, el 3 de abril de 2024, un Juzgado de Distrito notificó a la CNDH que otras seis personas habían declarado ser víctimas de tortura durante una diligencia jurisdiccional. Todas ellas señalaron haber sido violentadas por sus aprehensores en hechos similares.

Resultados periciales que confirman tortura y daños psicológicos
Personal especializado de la CNDH realizó una Opinión Especializada en Medicina y Psicología basada en el Protocolo de Estambul, concluyendo que las lesiones observadas en una de las víctimas eran consistentes con su relato sobre agresiones físicas.
Los dictámenes en psicología del resto de las víctimas revelaron síntomas compatibles con Trastorno de Estrés Postraumático y depresión profunda, confirmando afectaciones severas a su salud mental y emocional.
Violaciones graves a múltiples derechos
La CNDH acreditó que las siete víctimas sufrieron violaciones a:
- Su integridad y seguridad personal
- El trato digno
- Su derecho a la libertad y seguridad jurídica
- Su derecho a la legalidad
Exigencias a la Secretaría de Marina
La Comisión Nacional pidió a la Semar:
- Reparar integralmente el daño a las víctimas
- Otorgar compensaciones conforme a la Ley General de Víctimas
- Brindar atención psicológica y psiquiátrica especializada
- Asignar a una persona servidora pública de alto nivel para supervisar el cumplimiento de la recomendación
En un país donde la lucha contra la tortura continúa siendo una deuda histórica, este caso se suma a los múltiples llamados para fortalecer mecanismos de control, garantizar justicia y mantener viva la resistencia frente a cualquier forma de abuso de poder.

